Comprar una Almohada por internet. Guía útil I

Se suele decir que elegir una almohada es algo muy personal, lo cual es cierto, pero en base a eso hay mucha gente que desecha la idea de comprar una almohada por Internet, aludiendo que hay que probarla, para lo cual hay que ir a una tienda física.

Es muy difícil acertar con la compra de una almohada probándola en tan sólo 5 minutos en una tienda física. Si podemos notar si es más alta o más baja, más dura o más blanda, pero luego pasar una noche entera con la almohada elegida en esos pocos minutos, hace que en muchas ocasiones nos arrepintamos de la compra realizada.

Es por ello que sea importantísimo la opinión y consejo del experto y es aqui dónde generalmente en la mayoría de las tiendas físicas y sobre todo en los Grandes Centros Comerciales flojean, ya que el dependiente suele rotar por diferentes secciones: Hoy el dependiente/a vende colchones, mañana almohadas y al mes siguiente pasa a la sección de ropa de caballeros. Hay generalmente mucha rotación de personal y carecen de los conocimientos suficientes por cada producto.

Generalmente las tiendas online proporcionan muchísima más información de la que recibimos en una tienda física por un dependiente/a:

– Características generales y específicas.

– Medidas y clasificaciones

– Materiales usados en el producto.

– Información sobre el fabricante.

– Usos y cuidados específicos del producto.

– Opiniones de otros clientes.

– Certificaciones de calidad y fabricación.

– Etc…

Si además nos queda dudas, podemos contactar vía email, para que nos amplien información acerca del producto.

Un mito que gira en torno a las almohadas es que es más sano dormir sin ellas. Sin embargo, la cabeza necesita un apoyo para que la columna vertebral permanezca en su posición natural y no quede sometida a ningún tipo de tensión. Es mucho mejor dormir con almohada, porque si se duerme sin ella, el cuello se fuerza demasiado, sobre todo si se duerme de lado.

Cada persona duerme de una manera distinta y no todo el mundo tiene las mismas dimensiones (cabeza, nuca, arco..). Lo más importante es que la posición del cuello no sea forzada ni hacia delante ni hacia abajo, manteniendo la columna vertebral lo más recta posible.

En personas jóvenes y sanas, lo más adecuado es utilizar una no excesivamente gruesa o blandita, mientras que en personas con lesiones artrósicas de columna cervical, debe ser lo más fina posible.

Es importante tomar conciencia de que un descanso incorrecto puede provocar importantes deterioros en la columna vertebral, alterar la elasticidad de la musculatura y disminuir, por tanto, la capacidad de concentración y rendimiento.

RECOMENDACIONES

Vamos a detallar una serie de recomendaciones para elegir una almohada teniendo en cuenta la forma de dormir:

* Durmiendo boca arriba. Se recomienda una almohada fina. Esta debe asegurar que la columna cervical forma con la columna dorsal el mismo ángulo que al estar de pie. Una almohada muy ancha tendería a provocar que el cuello se flexionase en exceso hacia adelante, mientras que dormir sin almohada tendería a hacer que el cuello estuviese en hiperextensión (la cabeza extendida hacia arriba). Mantener durante horas estas dos posturas facilitaría la aparición de contracturas cervicales.
* Durmiendo apoyado sobre un hombro. Se recomienda una almohada gruesa. Debe mantener el cuello en el eje de la columna dorsal, y asegurar que no caiga ni rote. Es decir la columna recta.
* Durmiendo boca abajo no es recomendable. Al hacerlo se suele modificar la curvatura de la columna lumbar y, para poder respirar, se debe mantener el cuello girado durante varias horas. Si no se puede dormir en otra postura, hay que intentar hacerlo ligeramente de costado. Si se girase hacia el lado izquierdo, se debería flexionar la cadera y la rodilla derecha, aun manteniendo estirada la izquierda, y procurar girar los hombros y adaptar la forma de la almohada a la cabeza, de modo que la postura relativa del cuello en relación a la columna dorsal sea lo más parecida posible a la que se forma cuando se está de pie.

Si no se está seguro de la posición en la que se duerme, los especialistas recomiendan seleccionar una almohada que tenga un alto grado de flexibilidad, lo suficientemente esponjosa para acomodarse a diferentes posiciones. Las almohadas de relleno natural tienden a tener esta cualidad.

TIPOS DE ALMOHADAS MAS COMUNES

En primer lugar para poder elegir una buena almohada, es importante conocer los tipos de almohadas más comunes que hay en el mercado y sus características para poder ver si se adaptan a nuestras necesidades. Estos son las más comunes:

– Almohadas de plumón: Las almohadas rellenas de plumón ofrecen un tipo de soporte apto para aquellas personas que precisan de una almohada blanda. Generalmente está indicada para niños mayores de 5 años, adolescentes, jóvenes y personas que carecen de patologías cervicales y que les gusta dormir sobre un soporte blandito. Ofrecen un buen confort (suavidad en el apoyo y agradable tacto).

– Almohadas de fibra de poliéster: Son de baja calidad, por ello su precio más barato. Ofrecen un apoyo blando y no adecuado para personas con problemas de cervicales. Poco transpirables y dan demasiado calor (sudoración). La gran mayoría son lavables, quedando apelmazadas la gran mayoría.

– Almohadas de Látex: Ofrecen un buen apoyo liberando la presión ejercida por la cabeza, pero en contrapartida general un exceso de calor, pudiendo llegar a sudar en exceso. Son poco transpirables y el núcleo necesita ser ventilado frecuentemente, para evitar la aparición de hongos o bacterias.

Al ser el látex un material elástico, estas almohadas sufren mayores vibraciones a los movimientos.

Hay muchos tipos de látex y de ello dependerá la calidad de la almohada y el precio.

– Almohadas viscoeláticas: Ofrecen un fantástico apoyo debido a la gran adaptabilidad que ofrece el material viscoelástico eliminando la presión de la superficie de descanso sobre el cuerpo. Se adapta bien al contorno del cuerpo (cabeza) y no tiene vibraciones de movimiento pues no es elástico.

En contrapartida dan demasiado calor y dependiendo de la densidad pueden llegar a ser demasiado duras.

– Almohadas Memory Foam o Espuma de memoria: La espuma con memoria es un material hecho de poliuretano y algunos productos químicos que contribuyen a su nivel de viscosidad, haciéndolo más denso. Al principio, la espuma con memoria fue creada por la NASA para proteger a los astronautas de la fuerza-G durante el despegue, y luego fue usada en aplicaciones médicas que incluían pacientes que sufrían de dolores o tenían que estar en cama por un largo período.

La espuma reacciona rápidamente al peso y temperatura de tu cuerpo, amoldándose a la forma exacta de tu cuerpo. Así que no importa si tú prefieres dormir boca arriba, boca abajo o de costado. Con este tipo de almohadas tu peso siempre estará uniformemente distribuido y tu columna estará en una posición cómoda.

Algunas características a tener en cuentas son:

1. Se adapta perfectamente al cuerpo (cabeza)

2. Si se gira hacia el lado contrario, la almohada recupera su forma donde haya estado apoyado.

3. La espuma de memoria es ideal para personas alérgicas, ya que es hipoalergénica.

4. Usted nunca tendrá que preocuparse de nuevo por los ácaros del polvo, la espuma de memoria es resistente a los ácaros del polvo y los microbios.

7. La espuma de memoria es recomendada por multitud de profesionales de la salud, porque permite a sus pacientes a dormir mejor y como consecuencia, libera a muchos de sus dolores.

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There are 1 Comment

  1. Posted by Alex Elejalde

    Excelentes artículos que me han ayudado a entender como va esto de las almohadas.
    Aunque la elección es muy díficil, tras leerlos puedo entender más por donde deben ir los tiros.

    Muchas gracias por la aportación.

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